ME DIRIJO A VOSOTROS
Lo que sucedió durante Mi viaje terrenal sucede también hoy, en la medida en que Yo os enseño de nuevo como enseñé a Mis discípulos … Así, que sois enseñados por Dios Mismo … Y por lo tanto, también debéis ser enseñados en la verdad, porque Dios es la Verdad Eterna … Los seres humanos no Me reconocieron cuando estuve entre ellos y les transmití Mis Enseñanzas de amor, cuando se les presenté un conocimiento que solo Yo Mismo podía darles … Pero aquellos que permanecieron en el amor también creyeron lo que les transmití; pronto reconocieron que no eran palabras humanas, sino Palabras de Dios, y por lo tanto aceptaron Mis Enseñanzas.
Y así también es como Me dirijo a los seres humanos hoy en día, y quienes viven en el amor reconocen la voz del Padre, la voz de su Dios y Creador desde la Eternidad, y también aceptan Mis Enseñanzas … Y de nuevo, son Mis divinos mandamientos de amor los que os presento con prioridad, porque solo entonces Me reconoceréis verdaderamente cuando hayáis despertado el espíritu en vuestro interior a través del amor. Porque el espíritu en vosotros es parte de Mí, él es que también enseña, para que vosotros también podáis decir: “Sois enseñados por Dios …”
Yo ya no habito corporalmente en la Tierra como entonces, pero estoy con vosotros, como lo prometí: “Hasta el fin del mundo …”. Y cuando os hablo a través del Espíritu, os demuestro Mi presencia, y vosotros podéis … como lo hicieron Mis discípulos entonces … reconocer que vuestro Dios y Creador, vuestro Padre, os está hablando. Pero debéis vivir en el amor, porque sin amor el Espíritu jamás podrá despertar en vosotros, porque sin amor no puede expresarse, y no sentiréis la “presencia de Dios”.
Pero en cuanto pueda dirigirme a vosotros, destacaré el amor como lo más importante. Destacaré repetidamente Mis mandamientos de amor. Exhortaré a los seres humanos a amor y los recordaré la obra de Amor más grande: Mi muerte de sacrificio en la cruz, que solo el Amor pudo llevar a cabo y con la cual coroné Mi vida terrenal como ser humano, para que vosotros fuerais redimidos del pecado y de la muerte. Así, incluso hay, Mi Palabra siempre se centrará en la obra de Redención de Jesucristo, pues vosotros, los seres humanos, debéis saber que Mi amor por vosotros ha expiado vuestros pecados y que solo podéis ser bendecidos si reconocéis esta obra de Redención Mía, si Me reconocéis a Mí Mismo en Jesucristo y pidiendo perdón por vuestros pecados.
Por lo tanto, vosotros, los humanos, debéis saber acerca de la razón de esta obra de Redención, vuestra antigua gran culpa y Mi amor infinito … Este conocimiento os llega a través de Mi Palabra, y seréis enseñados por Mí Mismo, como una vez enseñé a Mis discípulos, quienes experimentaron la obra de Redención y entonces deberían dar testimonio de ella … Y vosotros también, que escucháis Mi Palabra, debéis proclamarla a aquellos que no tienen conocimiento ni fe en Jesucristo, el divino Redentor … Porque todos debéis saber por qué caminé sobre la Tierra; todos debéis saber que no debéis rechazar a Jesucristo, porque entonces Me rechazáis a Mí Mismo y jamás podréis llegar a la vida …
Deben encontrar el camino hacia Mí, pues para eso morí en la cruz, para que sus pecados les sean perdonados … Y ellos mismos deben desearlo y tomar el camino hacia la cruz, hacia Mí en Jesucristo … Deben vivir en el amor, para que aprendan a creer y entonces se dejen abrazar por el Amor Eterno … Y jamás abandonaré a nadie a su suerte, pues he prometido permanecer con vosotros hasta el fin del mundo … Y así también os hablaré y os enseñaré, como enseñé a Mis discípulos, cuando anduve por la Tierra …
Amén